Mi vecina en leggins

mi vecina, Mi vecina en leggins, Tienda Afrodita

Como pase a ser el juguete de mi vecina

Vivo en una zona de chalets donde solemos aparcar en la calle, una mañana cuando salía para ir al trabajo, me encontré con unas de mis vecinas que venía de caminar.

Es una mujer alta, sobre los 45 años, rubia, un poco rellenita, pero con buenas curvas, un culo generoso, cintura estrecha y lo quemas me gusta de ella, sus pechos, grandes y caídos que son mi debilidad.

Muchas veces me había fijado en ella con disimulo, pues suele ir sin sujetador, y esos pechos generosos moviéndose libres me atraían como un imán, pero esa mañana no pude disimular, mis ojos no pudieron resistirse y me quede mirándola embobado, al venir de caminar en una mañana de mucho calor, estaba muy sudada, se le transparentaba los pechos en la camiseta mojada por su sudor.

De repente oí su voz saludándome y diciendo el calor que hacía, ya se te nota, respondí yo como un tonto, voy a ducharme que mira cómo voy, me dijo, y sin saber porque le contesté, vas preciosa yo te duchaba con mi lengua.

Su cara cambio, se puso seria, la mía también, me puse todo rojo, pues soy tímido y nunca se me hubiera ocurrido decirle eso, no sé porque dije eso.

Pasa que vamos a hablar, entre detrás de ella, sin quitar la vista de su culo, que creo que movía adrede para ponerme mas caliente, entramos en su casa, en el recibidor se dio la vuelta y me dijo, si quieres seguir hay una condición, aquí se hace lo que yo mando, y tu solo obedeces, ¿quieres seguir?, y sin quitar mi mirada de sus pechos le conteste que si, ¿seguro, no hay marcha atrás?, si seguro.

Se le puso una sonrisa en la cara y me dijo perfecto desnúdate, ¿aquí en el recibidor? conteste yo, obedece o sal por la puerta me dijo, sin pensarlo mas me desnude, ella me miro de arriba abajo, yo desnudo completamente, con mi polla flácida pues esa situación era nueva para mi y me desconcertaba, me agarro la polla y comenzó a caminar tirando de mi hacia su habitación.

Desnúdame, me dijo cuando llegamos a su habitación, así lo hice, me acerque a ella y le quite su camiseta, cuando la subía note su olor, fuerte, de sudor, pero al mismo tiempo era como un perfume para mi, tenía esos pechos que tanto había deseado delante de mis ojos, a escasos centímetros y para mi sorpresa vi que no se depilaba, pues tenia sus axilas con una buena mata de pelos, no se porque me puse de rodillas , le quite las zapatillas, cogí sus leggins de la cintura y tire de ellos hacia abajo para quitárselos, allí apareció su entrepierna, a la altura de mi nariz, por supuesto sin depilar, sin avisar cogió mi cabeza y la apretó contra su sexo, límpiame el coño me grito.

Y así lo hice, saque mi lengua y me puse a lamer, metía mi lengua todo lo que podía en el notaba su olor fuerte, de sudor y flujo, se notaba que estaba muy caliente, que quería correrse rápido, y así lo hizo a los pocos minutos note mi boca y cara llena de su corrida, lamí y chupe todo lo que podía mientras ella apretaba mi cara contra su coño, cuando se recuperó se tumbó boca arriba en la cama y me dijo, ahora dúchame con tu lengua, límpiame toda desde los pies al cuello, me acerque a ella y empecé por sus pies, los lamia metía sus dedos uno a uno en mi boca, se notaba que le gustaba pues de su boca salían pequeños gemidos, yo nunca lo había echo, pero estaba en la gloria, allí lamiéndola entera, cuando se cansaba de una parte de su cuerpo me decía otra, chupe sus pies, sus ingles, sus tetas, ella se la levantaba y me hacia lamerle debajo de ellas, donde mas sudor había, levanto sus brazos y mirando sus axilas me dijo limpia perrito, yo no pensaba solo lamia y chupaba, estaba encantado en mi papel de sumiso obediente, mi polla estaba a reventar, esa situación que nunca había tenido ni imaginado era realmente excitante.

Cogió mi polla, la apretó y apretó mis testículos, ¿parece que el perrito lleva los huevos cargados? me dijo sonriendo, pensé que había llegado mi momento, pero no fue así, se dio la vuelta, se puso a cuatro patas y me dijo, cómeme el culo, yo me quede parado, ella al notarlo me dijo, lame perro te dije que no había marcha atrás, tenia razón, yo había provocado lo que estaba pasándome, me puse detrás le abrí las nalgas y me puse a lamer, ella empezó a acariciarse el coño, apretaba su culo en mi cara mientras me decía que metiera mas la lengua, cuanto mas lamia mas fuerte se masturbaba ella, hasta que se corrió en un gran orgasmo y cayo de bruces en la cama mientras yo seguía lamiendo lo que podía de su culito mientras ella ronroneaba.

Ufff que corrida, tú has nacido para lamer, me dijo, te voy a dar tu premio perrito, ponte a cuatro patas como un buen perrito en la cama, obedecí, cogió aceite corporal de su mesita y se unto las manos, cogió mi polla por entre mis piernas y empezó a masturbarme, yo estaba en la gloria, me pajeaba con aceite mientras notaba sus grandes tetas en mi espalda o culo, mis esfuerzos habían valido la pena mi vecina esa que tanto había deseado me estaba masturbando, cuando mejor estaba, sin avisar me metió un dedo en el culo, ¿pero que haces le grite? , entonces me soltó una palmada en el culo y me dijo, calla puta, aquí mando yo, y esta vez me metió dos dedos, me dolía el culo, pero al mismo tiempo me estaba haciendo la paja de mi vida, irremediablemente me corrí con sus dedos en mi culo, llene la sabana de semen y ella sin darme cuenta la cogió por la parte manchada y la puso en mi boca, limpia mis sabanas puta, saque la lengua, y con dos dedos metidos en mi culo lamí mi semen de la sabana.

Ella se levantó, eres más guarro de lo que pensaba, pero me has dejado satisfecha, vamos a ver si pasas el siguiente nivel, sígueme, fuimos al baño, me hizo ponerme de rodillas en la ducha, abrió su coño y lo puso en mi cara, chupa, me dijo, empecé a lamer con ganas y cuando metía bien la lengua en su adorado coño empezó a mearse, quise retirarme, pero cogió mi cabeza y la apretaba mientras se meaba, me lleno la cara y el pecho de su orina pero seguía apretando mi cabeza, por lo que yo seguí lamiendo hasta que volvió a correrse en mi cara.

Has aprobado con nota, me dijo, abrió el agua de la ducha, me hizo enjabonarla y ducharla, luego ella me enjabono a mi metiéndome otra vez sus dedos en el culo, esto tiene que estar bien limpio para mi decía. Nos secamos nos vestimos y me acompaño a su puerta, me dio un morreo que no se me olvidara nunca y dándome una palmada en el culo me dijo, adiós perrito, cuando este sucia igual te llamo.

Salí de su casa, con la cabeza hecha un lio,¿ era mi amante?, o ¿mi Ama?, no lo se solo se que quiero que me llame.

mi vecina, Mi vecina en leggins, Tienda Afrodita

Hola,
Encantados de conocerte.

Regístrate para recibir contenido interesante en tu bandeja de entrada, cada mes.

PROTECCIÓN DE DATOS: De conformidad con las normativas de protección de datos, le facilitamos la siguiente información del tratamiento
Responsable: Afrodita Store
Fines del tratamiento: Gestionar el envío de boletines de noticias o newsletter
Derechos que le asisten: acceso, rectificación, portabilidad, supresión, limitación y oposición. Más información del tratamiento en la Política de privacidad.

Deja una respuesta

Descubre más desde Tienda Afrodita

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo