Un trío inesperado

Relato erótico de afrodita, un trío inesperado

Yo bailaba tranquilamente o más bien me movía al son de la música cuando en medio de la pista la vi aparecer. Antonia vestía con vestido muy sexi de escote generoso, espalda al aire y falda corta. Se movía bailando con todos y con nadie y poco a poco se acercaba mi hasta que estuvo justo delante mío moviendo sus caderas. Comenzó a centrarse en mi y yo correspondí a la invitación bailando con ella. Ella rozaba su culo contra mi y luego se giraba y se me aproximaba para que yo me asomará al balcón de su escote. Estaba preciosa y deslumbrante.

Tras un rato así, me invitó a sentarme con ella y su pareja que esperaba pacientemente sentado en un rincón. Yo propuse invitarlos a una copa y tras pedirlas en la barra nos dirigimos a la mesa.

-Cariño este es Nacho, el pobre está solo y le he invitado a tomarse algo con nosotros. Nacho este es mi marido Luis.

– Un placer, tienes una mujer muy marchosa !como baila!

– Has venido solo- me preguntó Antonio.

-Mas o menos- dije – había quedado con una pareja de amigos mios pero me han mandado un mensaje diciéndome que no podían venir cuando yo ya estaba aquí. En breve me iré.

– Ni de coña- dijo Antonia entre risas- la noche es joven y ya no estás solo.

Estuvimos charlando un buen rato de cosas triviales y riéndonos mucho.

Después de un buen rato en esa situación y con la escusa de ir al baño les dejé a solas para que hablaran.

Al salir del aseo, pude ver cómo hablaban animadamente, reían y seguían hablando.

Decidí pasar por la barra a por otra ronda. Cuando me la sirvieron observé cómo a Antonia le había cambiado la sonrisa, estaba radiante sabedora de haber ganado el debate. Antonio también sonreía pero más timidamente.

Me acerqué a la mesa cargando las tres copas. Antonia cogió una y  brindo.

– Por una gran noche. Tanto Luis como yo correspondimos al brindis y los tres bebimos un sorbo.

Seguimos bebiendo y charlando hasta que Antonia se levantó y dijo – Venga chicos pasemoslo bien y sonriendo a Luis me agarro de la mano y me arrastro a la pista de baile. Yo miré a Luis y le sonreí, el me devolvió la sonrisa así que me dejé llevar.

Está vez no estábamos tan lejos de la mesa y evidentemente Luis nos veía perfectamente, aunque disimulaba como si no prestará atención.

Antonia empezó a pegarse a mí y yo la recibí entre mis brazos. Acerco sus labios a mi oído y me dijo

-Ya está, se lo he dicho jaja, primero me ha dicho que me estaba tirando un farol y que no me atrevería, luego me ha dicho que tú no aceptarias y al final solo me ha puesto una condición, me ha dicho que si tantas ganas tengo de follarte, te lo tengo que proponer yo, inocente,  jaja. Yo le he dicho que si te convencía, el no podría echarse atrás así que están noche tenemos fiesta los tres, mejor que se vaya haciendo a la idea de ello- y con una sonrisa pícara de oreja a oreja comenzó a besarme en la boca y nuestras húmedas lenguas comenzaron a entrelazarse jugando juntas.

Yo la abracé y comencé a recorrer su espalda con mi mano hasta llegar a su duro culo. De reojo podía ver que Luis no perdía detalle de lo que en la pista sucedía. Parecía incrédulo de que Antonia se hubiera lanzado a la piscina de esa manera comiéndome la boca y dejando que yo pusiera mis manos en su culo, pero a la vez se le veía sonriente y complacido por lo que veía tratando de disimular, como si no se estuviera dando cuenta.Tras un rato bailando y besándonos, volvimos a la mesa.

Luis sonrió y solo dijo – Lo pasas bien?

– Me encanta, me alegro haberme quedado- respondí. Antonia se disculpo y se fue camino de los baños.

Solos los dos le dije a Luis

– Me ha dicho Antonia que me invitáis a una fiesta en vuestra casa- 

– Si te apuntas, nos apetece seguir en casa tomándonos algo.

– Si a ti te parece bien… Entonces me apunto.

Cuando Antonia, volvió, apuramos lo que quedaba en las copas y salimos del local.

Fuimos caminando a su casa porque vivían muy cerca. No habíamos hablado los tres a las claras de lo que iba a pasar, pero todos los sabíamos. Antonia y yo porque así lo habíamos planeado y Luis, porque así se lo había propuesto Antonia y además nos habia visto bailar, besarnos y meternos mano en la pista de baile, así que sabía que no era un farol de Antonia y que íbamos a llegar hasta el final.

Mientras caminábamos y charlabamos, Antonia se coloco entre nosotros e hizo que ambos la cogiéramos de la cintura, uno a cada lado. Al parar en un semáforo y esperar el verde, se medio giro hacia Luis, le beso y sonriendo se giro hacia mi y me besó. Se rio y dijo – Me lo vais a hacer pasar muy bien está noche, verdad?

Todos reímos  y seguimos caminando y riendo mientras el culo de Antonia era acariciado por nosotros, una mano en cada nalga.

Llegamos a su casa y al entrar Antonia se disculpo y desapareció. Luis me ofreció una copa y mientras las preparaba yo me senté en un sofá.

Me dio la copa y se sentó en otro sofá.

No habíamos dado dos sorbos cuando Antonia hizo aparición en la sala vestida con un conjunto de lencería formado por unas medias  con su liguero, zapatos de tacón, un delicioso tanga que por delante tapaba lo justo pero que por detrás se perdía entre sus maravillosas nalgas y un corpiño que mantenía sus tetas a recaudo aunque le daba un aspecto super apetitoso, todo ello en negro que la hacía destacar con su pelo dorado  y la tez clara de su piel.

Se detuvo al entrar para  que viéramos cual era el premio de la noche, dio una vuelta como diciendo «voila» y contoneándose se acerco a mí, abrió las piernas se sentó encima mío quedando cara a cara. En ese punto ella ya podía notar mi polla dura en su coño a través del pantalla y el tanga.

Miro a Luis, el sonrió y girándose hacia mi dijo.

-Tratame con cuidado- (ambos sabíamos que acabaría pidiendo caña) y empezo a besarme.

Yo la bese y agarrándola del pelo tiré hacia atrás delicadamente para que su cuello quedara totalmente desprotegido. Comence a bajar poco a poco besando y mordiendo su cuello. Así llegue a su pecho. Mientras le lamía el canalillo, la abracé y desabroché su corpiño dejando sus tetas al descubierto al alcance de mis labios y mi lengua.

Tenía unas tetas riquísimas, preciosas y coronadas por unos pezones muy duros. Yo empecé a notar como la humedad de su coño empezaba a traspasar mi pantalón. Estábamos muy cachondos los tres, porque podía ver a Luis cómo se había desnudado y como con la polla tiesa se estaba masturbando viendo la escena.

Si seguíamos así me iba a correr en los pantalones jaja.

Antonia se levantó, retrocedió un paso, tiro un cojín en el suelo y se arrodillo frente a mí. Al ver cómo me había puesto con su empapado coño empezó a reírse y ha decir lo cachonda que la habíamos puesto y que quería comerme la polla.

Me bajo los pantalones y el calzoncillo dejando libre mi polla que no tardo en alcanzar su máximo esplendor. Arrodillada así, comenzó a besarme la polla, a chuparla y luego a comérsela con una mamada brutal..

Luis se arrodillo detrás de Antonia y retirándole a un lado el tanga le clavo la polla. Empezo a follarsela y a cada embestida suya Antonia se clavaba la mía hasta el fondo de la garganta. Tras un rato asi, yo estaba apunto así que le avise para que se la sacara pero ella me la agarró con fuerza y la chupo con ganas hasta que me corrí en su boca. Solo unas gotas se escaparon de sus labios por la comisura pero Antonia se encargó con su lengua de que no se perdiera nada. Ella seguia recibiendo los evites de el, y así llego a su primer orgasmo, retorciéndose y gimiendo salvajemente. Luis se excito tanto que se corrio de seguido en el coño de Antonia.

Tras una breve pausa que Antonia aprovecho para asearse, volvió a la sala y haciéndonos señas nos invitó a seguirla al dormitorio.

Se tumbo en la cama y me sonrió pícaramente.

Yo me tumbe a su lado, empecé a besarla en la boca y a acariciar todo su cuerpo. Le bese el cuello, el pecho, jugué con sus tetas y mis labios y mi lengua se dedicaron un rato a sus durísimos pezones. Baje por su vientre y al llegar a su monte de venus me coloque entre sus piernas y abriendoselas coloque mi cara entre ellas y comencé a comerle el coño. Estaba empapado, salado y delicioso. Mi lengua rodeaba su clítoris y con un dedo jugaba con sus labios. Tras un buen rato comiéndoselo me di cuenta que Luis estaba de rodillas juntos a la cabeza de Antonia dándolo su polla a mamar y todo esto agarrando un móvil con la mano y grabando la lujuriosa escena.

Ella volvió a correrse está vez con mi lengua dentro de su coño. Luis se retiro para que ella pudiera reponerse y yo me puse de rodillas frente a sus piernas abiertas. No tardo demasiado en agarrarme del culo y dirigirme para que mi polla se la follara.

Empecé a follarmela sin dejar de mantener la mirada con ella. Al rato estamos los dos corriéndonos al unísono y Luis aunque se había retirado un poco para dejarnos follar, seguia la escena con el móvil en la mano y la polla como el palo de la bandera. 

Volvimos a hacer una breve pausa, bebimos algo, nos reímos y nos relajamos un poco.

Luis dejo el móvil en la mesa enfocando la cama, se tumbo y le pidió a ella que se sentará en su polla para follarlo.

Antonia obedeció y comenzo a cabalgar sobre el.

Yo observe un rato y con mi polla firme otra vez, me coloque detrás de ella y empujándola para que se tumbara sobre el, empecé a jugar con su culito. Puse un poco de lubricante en su culo y jugando con un dedo comencé a introducirlo poco a poco mientras ella se clavaba la polla de Luis en su coño. Ella gemía y pedía más así que empecé a jugar con dos dedos. Cuando ya entraban y salían mis dos dedos de su culo con total fluidez, puse un buen chorro de lubricante en su ano y otro en mi polla y colocándome en el ángulo preciso empecé a meterle mi polla. Primero un poquito, solo la punta, luego un poquito más y derrepente pegando un grito de placer Antonia se movió para atrás insertándose mi polla y la de Luis hasta el fondo. Estuvimos follandola así un rato y no tengo claro el orden en el que nos corrimos pero si se que ella fue la primera por los gritos que pegó.

Yo al oírla correrse di unos empujones más, la medio saqué y al volver a clavársela hasta el fondo me corrí dentro de ella. Creo que Luis nos siguió muy de cerca jaja.

Había sido una follada monumental y Luis lo había grabado todo para que ella pudiera rememorarlo y calentarse cuando quisiera.

Descansamos un rato comentando la jugada.

-Chicos, os habéis portado, jamás olvidaré está noche, he perdido la cuenta que cuántas veces me he corrido, tengo que estar deshidratada jaja.

Creo que esto habrá que repetirlo en otra ocasión- Luis y yo nos reímos y asentimos.

Cuando nos repusimos, les pedí darme una ducha. Me dirigi al baño y cuando estaba bajo el chorro de agua, Antonia se introdujo en la ducha y abrazándome me dijo 

– Le he dicho a Luis que te quería despedir y que mejor que en la ducha jaja, todo ha salido genial- y diciendo eso, me beso profundamente, se arrodillo y comenzó a ponérmela dura otra vez con sus labios y su lengua pero eso ya es otra historia.

Autor: Denacho72


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